
Son las huellas que marcara, la leyenda de nuestra unión,
los luceros que pemanecen encendidos
allí en mi cielo interior.
Allí donde va tu imagen,
donde el recuerdo de los momentos vividos
encausa los motivos de mi inspiración.
Somos tu y yo en ese espacio de mi alma
donde no existen clausulas ni ruidos,
donde atrapo los sueños
y agradezco la virtud
que me legara tu amor.
De la magia de tus caricias y tu aliento.
De tu ausencia al infinito
surgen en el poema
los mejores sentimientos.
Esos que para Dios no quedaron proscritos.
Porque más allá de tu ausencia y de los tiempos,
más allá de sentir cuanto te necesito,
existe la dicha
de que las huellas fueran un acierto
cada vez que en el poema
va tu amor y mi amor impreso.
Y la leyenda de mi vida es feliz,
porque te sé dentro de mi
cada mañana cuando despierto
Eliana Inda C